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DIFÍCIL COYUNTURA ECONÓMICA DEL PAÍS

ORDENADOR POLITICO ABRIL 6 DE 2020

*Difícil la coyuntura económica del país
*Agravada por la pandemia del COVID-19
*Y el entorno incierto internacional
*Que hacen urgente la unidad nacional

Luis Alberto Rodríguez

Al cierre de esta columna se desconocían aún los términos de la propuesta de reactivación de la economía mexicana enarbolada por el gobierno federal que encabeza el presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ  quien por la tarde habría emitido un discurso que muchos esperábamos de unidad nacional frente a las condiciones adversas que se presentan al interior y en el entorno internacional, en medio de la crisis sanitaria que representa aún la nefasta pandemia del llamado Coronavirus y cuya enfermedad, denominada COVID-19 ha cobrado ya valiosas vidas y se proyecta aumente su efecto letal en próximas semanas o hasta meses.

Aunque la esperanza de que el discurso presidencial de LÓPEZ OBRADOR de este domingo sea un llamado unificador se diluyó tras el tono recurrente de división y confrontación que contra quienes llama sus enemigos “conservadores” e integrantes de aquello que él llama “neoliberalismo” esgrimió apenas este sábado en su conferencia de prensa “mañanera”; la urgencia de unificación que presenta el país seguramente rebasará cualquier contenido que en otro sentido esgrima el presidente de la República.

Tampoco fue esperanzador el rechazo tajante que el presidente hace de las proyecciones negativas que expresan las calificadoras internacionales del comportamiento de nuestra economía y de la capacidad crediticia de PEMEX, e inclusive de las consignadas por la propia Secretaría de Hacienda y Crédito Público de su administración en el documento “Pre-criterios 2021”, del que hizo entrega su titular, ARTURO HERRERA GUTIÉRREZ  al Congreso de la Unión el pasado 1 de abril y en el que se reconoce que:

“Las perspectivas macroeconómicas en la presente coyuntura tienen un elevado nivel de incertidumbre ante la complejidad de la situación de la epidemia, lo que dificulta establecer un pronóstico puntual de crecimiento para la economía nacional. Por este motivo se considera un rango de crecimiento del PIB para 2020 entre -3.9 y 0.1%, consistente con proyecciones de organismos internacionales y de analistas del sector privado”.

En ese documento, “las estimaciones de las finanzas públicas para 2020 se realizan bajo un escenario prudente que considere un balance de riesgos acorde con la elevada incertidumbre que existe sobre la actividad económica.

Con estas consideraciones, se estima que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) ascenderán a 4.4% del PIB; el balance público registrará un déficit de 3.3% del PIB; mientras que el balance primario se ubicará en -0.4% del PIB.

Adicionalmente, el documento observa que “las medidas sanitarias necesarias para la contención de la pandemia del Coronavirus están generando efectos negativos importantes sobre la actividad económica, la disrupción de las cadenas de suministro a nivel global, mayor incertidumbre, así como volatilidad en los mercados financieros en todo el mundo.

Entre los diversos impactos de lo anterior destaca una fuerte caída en la demanda por petróleo y otras materias primas, que está propiciando una reducción en sus precios internacionales. La situación del mercado petrolero se ha visto exacerbada por la guerra de precios del petróleo entre Arabia Saudita y Rusia, que ha resultado en una mayor disminución en los precios de los energéticos a nivel global.

La elevada incertidumbre a nivel global ha generado una recomposición de los portafolios hacia activos con mayor liquidez y más seguros, generando una elevada volatilidad en los mercados financieros y el deterioro de la mayoría de las variables financieras nacionales e internacionales, en particular de las economías emergentes. En este contexto se ha observado una depreciación generalizada de las monedas emergentes, incluyendo el peso mexicano, así como un aumento en las primas de riesgo de los bonos de dichas economías.

Dado lo anterior, las proyecciones de la actividad económica global han estado sujetas a una constante revisión a la baja en un tiempo muy reducido. Por ejemplo, el Instituto de Finanzas Internacionales recortó el crecimiento global de 1.0% a una contracción de 1.5% entre el 5 y el 23 de marzo.

Se prevé que este escenario global, aunado a las medidas internas de distanciamiento social necesarias para contener la propagación del COVID- 19, tendrán un impacto sobre la actividad económica y las finanzas públicas de nuestro país durante 2020”.

Asimismo, recuerda el documento que el 18 de marzo se anunciaron una serie de medidas encaminadas a proteger la liquidez de personas y empresas vulnerables, donde resaltan 1 millón de créditos gubernamentales para microempresas que difícilmente cuentan con acceso al sistema financiero; apoyos equivalentes a más de 19 mmp en préstamos de vivienda para trabajadores que vean afectados su empleo o ingresos; y adelanto de las pensiones de adultos mayores por 21 mmp para que solventen los gastos extraordinarios derivados de la coyuntura”.

La expectativa de que las otras medidas como las que anunciaría el Presidente la tarde de ayer sean suficientes o no para impulsar la recuperación de la economía del país, que indefectiblemente arrojará saldos negativos en el presente año, pero con posibilidades de recuperación para el siguiente 2021, dependerá en gran medida no tanto de la aplicación de las mismas por parte de las instancias gubernamentales, sino de la participación de la sociedad mexicana en su conjunto, no solamente para paliar los efectos inmediatos de la pandemia, sino más profundamente para establecer las bases de un país más justo en el que se disminuyan sustancialmente las profundas desigualdades que lo caracterizan.

Eso sólo sería posible partiendo de un llamado a la unidad nacional del que hasta ahora -por lo menos hasta antes de ayer- ha carecido el gobierno de la República, sino por el contrario, en el discurso cotidiano del presidente LÓPEZ OBRADOR, lo prevaleciente ha sido la división y el enfrentamiento. ¿Habrá un cambio ahora?

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