«No tenemos una opinión positiva. Los países escandinavos son como una casa de huéspedes para organizaciones terroristas», dijo a la prensa Erdogan, citando al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado un grupo «terrorista» por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos.

El jefe de Estado aseguró que no quiere «que se repita el mismo error que se cometió con la adhesión de Grecia».

«Seguimos actualmente la evolución de Suecia y Finlandia, pero no tenemos una opinión positiva, porque cometieron un error en la OTAN con respecto a Grecia antes, contra Turquía», declaró el jefe de Estado.

La reacción de Turquía es la primera voz disonante en el seno de la OTAN sobre la posibilidad de adhesión de Finlandia y Suecia a la Alianza del Atlántico Norte.

Desde el comienzo de la crisis y luego tras la invasión rusa en Ucrania, Turquía ha hecho todo lo posible por mantener buenas relaciones con los dos países, de los que depende estrechamente su economía.

Reuters