24 julio, 2024

DONALD TRUMP ES UN PELIGRO PARA EEUU: JOE BIDEN

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pronuncia su discurso sobre el estado de la Unión en la Cámara de Representantes del Capitolio de Estados Unidos – Créditos: @MANDEL NGAN 

Su discurso desde la tribuna de la Cámara de Representantes, pronunciado sólo ocho meses antes de las elecciones generales, fue algo así como una entrevista de trabajo para el presidente más viejo en la historia del país, quien intenta calmar las preocupaciones de los votantes sobre su edad y su desempeño laboral, y marcar un contraste con su casi seguro rival de noviembre. Elevando la voz, lanzó una diatriba contra su predecesor por no defender a los aliados estadounidenses en el extranjero y por acoger conceptos antidemocráticos en Estados Unidos.

“La libertad y la democracia están siendo atacadas, tanto en casa como en el extranjero, en este preciso momento”, dijo Biden, mientras llamaba al Congreso a otorgar su apoyo a Ucrania para defenderse de la invasión de Rusia. “La historia nos observa”.

Biden rápidamente se enfocó en las amenazas al interior del país, haciendo mención del ataque del 6 de enero de 2021 contra el Capitolio federal por parte de simpatizantes de Trump que buscaban revertir los resultados de las elecciones de 2020, y haciendo un llamado a combatir las amenazas a la democracia.

“Mi predecesor, y algunos de los aquí presentes, intentan enterrar la verdad sobre el 6 de enero. Yo no haré eso”, dijo Biden. “Este es un momento para hablar con la verdad y enterrar las mentiras. Aquí les tengo una verdad simple. No puedes amar a tu país sólo cuando ganas”.

El presidente Joe Biden sostiene un botón de Laken Riley mientras
El presidente Joe Biden sostiene un botón de Laken Riley mientras pronuncia el discurso sobre el Estado de la Unión en una sesión conjunta del Congreso en el Capitolio de los Estados Unidos, el jueves 7 de marzo de 2024, en Washington.
(Andrew Harnik/AP)

“Mi vida me ha enseñado a creer en la libertad y la democracia”, dijo Biden. “Un futuro basado en los valores fundamentales que han definido a Estados Unidos: honestidad, decencia, dignidad, igualdad. Respetar a todo el mundo. Darle a todos una oportunidad justa. No dar refugio al odio. Ahora bien, otras personas de mi edad ven una historia diferente: una historia estadounidense de resentimiento, venganza y represalias. Yo no soy así”.

El presidente pregonó sus logros en infraestructura y manufactura, y presionó al Congreso para que apruebe más ayuda para Ucrania, normas migratorias más estrictas y precios más bajos para los medicamentos. También trató de recordar a los votantes la situación que heredó cuando asumió el cargo en 2021, en medio de una pandemia y con una economía en contracción.

El presidente, de 81 años, estaba siendo observado de cerca no sólo por su mensaje, sino por si sería capaz de transmitirlo con vigor y firmeza.

Colaboradores de la Casa Blanca señalaron que Biden intentaba demostrarle a quienes dudan de él que están equivocados, mostrar un lado combativo y tratar de exponer a los republicanos por posturas que cree que no encajan con el país, en especial en lo referente al acceso al aborto, pero también en políticas fiscales y servicios de salud. Es parte de las labores que ha emprendido durante todo el año electoral de usar sus discursos oficiales para convencer a los votantes sobre su elección en las urnas en noviembre próximo.

Al resaltar sus logros legislativos, como el que reforzó la producción de chips de computadora en todo el país, Biden dejó de lado su discurso preparado para criticar a los republicanos que votaron en contra de estas medidas pero que no pueden esperar a anotarse el crédito por ellas en sus distritos.

“Si alguno de ustedes no quiere ese dinero en sus distritos, sólo hágamelo saber”, dijo el presidente.

Uno de los momentos más tensos de su discurso fue al hablar sobre inmigración, cuando Biden mencionaba el apoyo de grupos conservadores a una iniciativa bipartidista en materia fronteriza que los republicanos rechazaron el mes pasado.

El presidente Joe Biden (i) en 10 de agosto de 2023 en Salt Lake City, y el expresidente Donald Trump (d) el 8 de julio de 2023 en Las Vegas. (Foto AP)

Algunos de los asistentes parecieron gritarle, a lo que el mandatario les respondió: “Sé que saben leer”.

Mientras la representante Marjorie Taylor Greene, ataviada con prendas promocionales de Trump, seguía gritándole a Biden, el presidente sostuvo en alto un botón blanco que un republicano de Georgia le había entregado momentos antes y que llevaba el nombre de Laken Riley, quien, de acuerdo con las autoridades, fue asesinada por un migrante venezolano que ingresó sin autorización al país en septiembre de 2022.

Biden parecía ansioso de enfrentarse a sus críticos. “Di su nombre”, le gritó Greene al presidente.

“Laken Riley”, replicó Biden, “una joven inocente que fue asesinada por un ilegal”. Expresó sus condolencias a su familia, y dijo que su corazón estaba con ellos.

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Los periodistas de Associated Press Stephen Groves, Josh Boak, Aamer Madhani, Farnoush Amiri, Kevin Freking, Fatima Hussein, Amanda Seitz y Lisa Mascaro contribuyeron a este despacho.


YahooNews

  • El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, brindó este jueves su tradicional discurso del Estado de la Unión (SOTU, por sus siglas en inglés) ante el Congreso para promover su visión de un segundo período en la Casa Blanca y advertir que Donald Trump es una alternativa peligrosa, en medio de la campaña hacia las elecciones presidenciales del 5 de noviembre.
  • A nivel doméstico, Biden repasó su política de inversión en infraestructuras y el derecho al aborto, así como sus esfuerzos por reducir el precio de los medicamentos y de la deuda estudiantil.
  • En el plano internacional, habló sobre la ayuda a Ucrania, bloqueada por los republicanos de la Cámara de Representantes, la crisis migratoria en la frontera con México y la guerra en Gaza. Para eso, contó en el público con invitados que reforzaban su mensaje.

El cierre

Luego de referirse a su edad, Biden cierra con su mirada sobre el futuro, marcando un claro contraste con la visión de Donald Trump. El discurso se estiró por alrededor de una hora. Biden estuvo a la altura de las circunstancias, y salió a luchar de entrada en un año electoral que promete un desenlace voto a voto.

La edad como un activo

“Sé que puede que no lo parezca, pero ya llevo un tiempo aquí”, bromea Biden. Cierra con un intento de convertir su vejez en un activo. Y se distingue de Trump. “Honestidad. Decencia. Dignidad. Igualdad”, enumera.

“Ahora otras personas de mi edad ven una historia diferente. Una historia estadounidense de resentimiento, venganza y retribución. Ese no soy yo”, dice sobre Trump, sin mencionarlo. “En mi carrera me han dicho que soy demasiado joven y demasiado viejo. Sea joven o viejo, siempre he sabido lo que perdura”, dice, y cierra su discurso diciendo que ve un futuro en el que él sigue siendo presidente de Estados Unidos.

La guerra en Gaza

Biden dejó para el tramo final de su discurso la crisis en Medio Oriente. “A medida que gestionamos los desafíos internos, también gestionamos las crisis en el extranjero, incluido Oriente Medio. Sé que los últimos cinco meses han sido desgarradores para mucha gente, para el pueblo israelí, el pueblo palestino y para muchos aquí en Estados Unidos”, dice.

Reconoce a las 1200 víctimas israelíes del ataque de Hamas, los rehenes en la Franja de Gaza, y los más de 30.000 muertos por la contraofensiva israelí. Recuerda que su gobierno ha estado trabajando en un alto al fuego de seis semanas. Y anuncia: “Esta noche, estoy ordenando al ejército estadounidense que dirija una misión de emergencia a establecer un muelle temporal en el Mediterráneo, en la costa de Gaza, que pueda recibir grandes barcos que transporten alimentos, agua, medicinas y refugios temporales”.

Además, en comentarios poco habituales, menciona el sufrimiento del pueblo gazatí. “Casas destruidas, barrios en ruinas, ciudades en ruinas. Familias sin comida, agua, medicinas. Es desgarrador”, dice.

Cruces por la inmigración

Legisladores republicanos abuchean a Joe Biden cuando pide apoyo para la ley bipartidista sobre la seguridad en la frontera sur para controlar la crisis migratoria y apunta contra Trump –nuevamente, solo llamándolo “mi predecesor”- por bloquearla a través de sus aliados en el Congreso.

“Me atacan, es genial”, se regodea Biden ante el repudio de los republicanos. “Están diciendo que no”, les dice, sobre un acuerdo sobre la frontera. “Miren los hechos, sé que saben cómo leer”.

Provocado por un grito de la congresista Marjorie Taylor Green, agarra un pin de Laken Riley para hablar sobre la joven de 22 años asesinada cerca de la Universidad de Georgia el mes pasado por un inmigrante ilegal venezolano. El propio Biden se refiere al atacante como “un ilegal”, un término que los demócratas no suelen utilizar.

Sin embargo, Biden insiste en su mensaje en que no va a “demonizar” a los inmigrantes, como hace Trump, que los asocia con el crimen de manera generalizada.

Impuestos para ricos

Biden propone un impuesto mínimo para multimillonarios del 25% para mejorar la equidad del sistema tributario, que favorece de manera abrumadora a los norteamericanos más ricos y a las corporaciones, que, vale decirlo, aportan el grueso de los ingresos del Estado.

“Es hora de aumentar el impuesto mínimo corporativo a al menos el 21% para que todas las grandes corporaciones finalmente comiencen a pagar su parte justa. ¡También quiero poner fin a las exenciones fiscales para las grandes farmacéuticas, las grandes petroleras, los jets privados y los salarios masivos de los ejecutivos! ¡Termínenlo ahora!”, dice Biden. “Hay 1000 multimillonarios en Estados Unidos. ¿Sabe cuál es la tasa impositiva federal promedio para estos multimillonarios? ¡8,2 por ciento! Eso es mucho menos de lo que paga la gran mayoría de los estadounidenses”, agrega.

Los problemas en salud

Biden le dedica un tramo de su discurso a la salud, un flagelo que irrumpe en cada campaña en Estados Unidos, donde las prepagas son muy caras. “Los estadounidenses pagan más por los medicamentos recetados que en cualquier otro lugar. Está mal y voy a ponerle fin. Con una ley que propuse y firmé y ningún republicano votó por ella, ¡finalmente vencimos a las grandes farmacéuticas!”, dice el presidente.

Biden promueve una de sus políticas para atacar uno de los grandes problemas del país: la diabetes. “¡En lugar de pagar 400 dólares al mes por la insulina, las personas mayores con diabetes sólo tienen que pagar 35 dólares al mes! ¡Y ahora quiero limitar el costo de la insulina a 35 dólares al mes para cada estadounidense que la necesite!”, dice.

La hora de “Bidenomics”

Biden se mete de lleno en uno de los temas que definirán la campaña presidencial, la economía. “Heredé una economía que estaba al borde del abismo. ¡Ahora nuestra economía es la envidia del mundo! 15 millones de nuevos puestos de trabajo en sólo tres años: ¡es un récord! Desempleo en mínimos de 50 años. Una cifra récord de 16 millones de estadounidenses está iniciando pequeñas empresas y cada una de ellas es un acto de esperanza. Con un crecimiento histórico del empleo y de las pequeñas empresas para negros, hispanos y asiático-americanos”.

Biden deja una de sus frases de cabecera que más le gusta:”¡Wall Street no construyó este país! ¡La clase media construyó este país! ¡Y los sindicatos construyeron a la clase media!”.

La red social de Trump, con problemas

La red social de Donald Trump, Truth Social, parece estar experimentando interrupciones intermitentes con mensajes de “algo salió mal” después de que Trump dijera a sus seguidores que usaría esa plataforma para refutar en vivo el mensaje de Biden.

Aborto y un mensaje a la Corte

“Mi predecesor llegó al poder decidido para ver Roe v. Wade anulado”, dice al apuntar directamente a Trump por el fin del derecho al aborto legal en Estados Unidos. “De hecho, se jacta de ello. Miren el caos que ha dejado”, agrega, y señala a Kate Cox, una invitada entre el público que debió salir de Texas para practicarse un aborto cuando su vida y la de su bebé corrían peligro. “Muchos de ustedes en esta Cámara y mi predecesor están prometiendo aprobar una prohibición nacional de la libertad reproductiva. Dios mío, ¿qué libertades les quitarán a continuación?”.

“Es evidente que quienes se jactan de revocar el caso Roe v. Wade no tienen ni idea del poder de las mujeres en Estados Unidos”, dice, en un llamado al voto feminino. Y le envía un mensaje a los jueces de la Corte Suprema, presentes en la sala: “Con todo el respeto, magistrados, las mujeres no carecen de poder electoral o político. Están a punto de darse cuenta de cuánto”.

“Si los estadounidenses me envían un Congreso que apoye el derecho a elegir, les prometo que restableceré Roe v. Wade como ley del país nuevamente. Estados Unidos no puede retroceder”.

De Ucrania a EE.UU.

Biden se las ingenia para conectar la guerra en Ucrania con el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021 al fustigar a la turba trumpista que atacó el Congreso en lo que al día de hoy sigue siendo considerado el peor ataque a la democracia norteamericana en tiempos modernos. Y lanza otro dardo a Trump: “Mi predecesor, algunos de ustedes aquí, buscan enterrar la verdad sobre el 6 de enero. No haré eso. Este es un momento para decir la verdad en las mismas vidas. Aquí está la simple verdad. No podés amar a tu país solo cuando ganas”.

La guerra en Ucrania, el primer tema

Biden comienza su discurso de manera atípica con un tema de política exterior: Ucrania. Y lanza su primer ataque a Trump al recordar su frase en campaña cuando dijo, al hablar sobre Putin, “que haga lo que quiera” en referencia a la OTAN. Biden pide al Congreso que enfrente a Putin, al advertir que no se detendrá en Ucrania. “La historia está mirando”, dice. Y afirma: “No nos retiraremos”. La vicepresidenta, Kamala Harris, aplaude de pie. Biden saluda al primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, quien está en el Capitolio el mismo día en que su país se adhirió formalmente a la OTAN.

 Biden entra a la Cámara

El presidente entra a la Cámara de Representantes, donde es erecibido por una ovación de parte de su gabinete y aliados.

“¡Cuatro años más!”, grita la bancada demócrata mientras Biden avanza lentamente hacia el atril saludando legisladores, funcionarios y jueces de la Corte Suprema y los militares del Estado Mayor Conjunto. Para Biden, este discurso del “Estado de la Unión” es también un punto de partida de su campaña presidencial, y una oportunidad para cambiar el tono de la discusión y para intentar despejar las dudas sobre su vejez. El presidente se muestra sonriente, y, fiel a su estilo, estira el horario de arranque de su discurso.

Sobreviviente designado

El secretario de Educación, Miguel Cardona, es el sobreviviente designado de esta noche. Es decir, es el funcionario del gabinete de Biden que no asiste al discurso en el Congreso y es resguardado en un lugar no revelado en caso de que una emergencia golpee al presidente y al resto de los funcionarios durante el acto público.

 El desafío de Biden

Lanzado en su última carrera por la Casa Blanca y cuando faltan ocho meses para las elecciones generales, Biden se enfrenta a un desafío singular al pararse en el estrado de la Cámara de Representantes del Congreso, delante de los congresistas y senadores, los nueve jueces de la Corte Suprema, el Estado Mayor Conjunto y casi todos los miembros de su gabinete: dar vuelta la opinión de los norteamericanos sobre su presidencia y sobre sí mismo, y convencerlos de mantener el rumbo trazado por su administración.

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