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MAS CONTROL A GOBERNADORES SIN EL FUERO

*Más control a gobernadores sin el  fuero
*Eliminarlo puede vulnerar soberanía institucional
*Y hasta cooptar libertad de opinión legislativa
*Y utilizarse como arma política o de presión

Luis Alberto Rodríguez

Eliminar el fuero constitucional a los gobernadores del país se proyecta más allá de una simple ampliación de la minuta aprobada hace pocos días por el Senado de la República para el eliminar el fuero al Presidente de la República y a funcionarios públicos, para inscribirse en un mecanismo más de control político que se prevé será estratégicamente utilizado por el actual régimen que postula una Cuarta Transformación del país basada en la lucha contra la corrupción.

No hay duda de que existe amplio consenso popular en la en marcha aprobación de la eliminación del fuero, tras bochornosos capítulos de la historia nacional en los que el abuso de esa prerrogativa constitucional se erigió en motivo de vergüenza e indignación.

Mas de ahí a que en adelante se constituya en forma velada de presión o amenaza política a los representantes populares que como los gobernadores encabezan administraciones complejas donde la corrupción incuba en niveles inferiores que aún sin la participación directa de ellos bien podría adjudicárseles como arma política y de permanente control, toda vez que la eliminación del fuero incluye la supuesta comisión de delitos electorales.

Tal es el riesgo si en la adenda que ya preparan lo diputados encabezados por MARIO DELGADO, coordinador del grupo parlamentario de MORENA para incorporar a los gobernadores a la eliminación del fuero constitucional, como sugirió a fuer de mandato el presidente LÓPEZ OBRADOR al congratularse por la minuta aprobada en el Senado.

Con la eliminación del fuero, primeramente los legisladores y ahora el Presidente y los servidores públicos de su administración y muy posiblemente los gobernadores, como representantes de la Nación y de las entidades que gobiernan, perderán la prerrogativa de que durante el tiempo de su encargo -con el compromiso de dejar a un lado sus intereses personales y dedicarse exclusivamente a los que tienen que ver con el pueblo que representan-,  el pueblo les brinda la protección llamada inmunidad, que significa que ninguno de ello podría ser detenido por la policía, aunque cometa una falta o incluso un delito o crimen.

Con la prerrogativa del fuero, legisladores, presidente de la República y gobernadores, antes de ser sometidos a juicio, el Congreso de la Unión debería declarar procedente juzgarlos como a cualquier persona y ese derecho de inmunidad solo se perdería en el momento en que concluya el tiempo de su función pública

En el caso de los legisladores, otra de las protecciones que les garantiza el fuero es el derecho a hablar de lo que quieran, con absoluta libertad y nadie puede prohibirles expresar sus opiniones, aunque resulten extrañas o extravagantes e inclusive criticar al Presidente o los ejecutivos estatales y hasta a los jueces, sin que por ello puedan ser expulsados de la representación.

Se prevé que en la minuta que ahora analizan los legisladores esa importante prerrogativa de inmunidad sufra modificaciones y con ello la consagrada libertad de opinión que hasta ahora han enarbolado los legisladores pueda ser restringida.

Por ahora, la minuta aprobada por el Senado establece que se podrá juzgar por hechos de corrupción y delitos electorales al Presidente en funciones, sin derecho a fianza, pero también a los legisladores y como se proyecta, a los gobernadores.

Lo que también resulta cuestionable de la eliminación del fuero, es que esa figura no fue concebida tanto para proteger individualmente a quienes de ella aún se beneficia, sino más profundamente, en el caso de los órganos legislativos, precisamente para proteger la autonomía de esas instituciones, lo que en adelante podría ser vulnerada.

El beneficio de la inmunidad que garantiza el fuero no fue establecido únicamente en favor de los particulares como tales, sino como integrantes de una cámara, ya sea de senadores o diputados, o de la institución presidencial y las gubernaturas, que son en realidad las instituciones que con ello buscaban ser protegidas constitucionalmente, con el objeto de que su soberanía no se menoscabe.

Por ello la Constitución hasta ahora, únicamente facultaba al Congreso de la Unión para que decidiera por mayoría absoluta de votos, si uno de sus miembros puede ser enjuiciado por delitos del orden común y por la autoridad judicial competente.

A esos delitos del orden común por los que pueden ser desaforados los legisladores y también el Presidente de la República y posiblemente los gobernadores, ahora se agregan los llamados delitos electorales.

Por ello, especialista interpretan ya que la desaparición del fuero puede acarrear consecuencias que vulneren la soberanía de las instituciones que esta figura pretendía proteger, al tiempo de que se abren posibilidades de que sea aprovechada como arma política o de presión que, se estima, pueda ser utilizada coyunturalmente por los poderosos y en contra de quienes considere sus enemigos.

Tales son los riesgos que al parecer se magnifican con la desaparición del fuero, que más allá que a los oídos de grandes mayorías resuene como un avance importante contra la corrupción, en el fondo significa la pérdida sustancial de la soberanía de las principales instituciones del país.

¿Y eso a quién beneficia?

ENTRETELONES

En el Estado de México se comenta que con la desaparición del fuero, se abre la posibilidad de que incluso ex gobernadores, como ERUVIEL ÁVILA VILLEGAS y actual Senador, puedan ser sometidos a investigación e incluso ser prontamente ser desaforados por la presunta comisión de delitos. Se comenta.

 

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