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VIGENTE LA FIGURA DE REYES HEROLES

*Vigente la figura de Reyes Heroles
*En homenaje rendido por el PRI
*Que actualiza su visión de país
*Y en especial sobre la educación

Luis Alberto Rodríguez

Más que oportuna y justificada la remembranza-homenaje que ayer dedicó el Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional que preside ALEJANDRA DEL MORAL, al distinguido priista y servidor público que fue Don JESÚS REYES HEROLES, en el 98 aniversario de su nacimiento, en ceremonia presidida por el secretario de Acción Electoral de ese Comité, ENRIQUE MARTÍNEZ ORTA FLORES y la secretaria de cultura ELENA LINO VELÁZQUEZ.

Más allá del papel fundamental que cumplió Don JESÚS REYES HEROLES en la consolidación de la ideología liberal de ese Partido que definió en términos del llamado nacionalismo revolucionario y el que fundamentó en un amplio liberalismo social.

En lo personal los sus textos imprescindibles sobre el liberalismo mexicano me abrieron una perspectiva amplia de las realidades de nuestro país, aunque su amplia actividad intelectual y su presencia en múltiples foros como estudioso de la historia le deparan sin duda un papel singular en la historia nacional.

De manera especial, las aportaciones de REYES HEROLES en la definición de la importancia de la educación para consolidar el proyecto de país, siguen siendo fundamentales y ahora que se debate una posible reforma -o mejor sería llamarla contrarreforma- educativa, las inteligencias que deberían estar tras ese nuevo proyecto, bien harían en retomar algunas de las ideas que sobre el tema enarboló el prohombre ayer homenajeado.

Fue el primer en proponer una profunda revolución educativa que de haber sido alcanzada el perfil social de nuestro país seguramente sería más elevado.

Ocupó importantes cargos públicos en administraciones como las encabezadas por presidentes como JOSÉ LÓPEZ PORTILLO y MIGUEL DE LA MADRID y siendo con este último Secretario de Educación, le sorprendió la muerte, para dejar inconclusa la profunda transformación educativa que proponía, pero ello no es óbice para dimensionar la vigencia de muchas de sus propuestas en la materia:

En cuanto a lo que es o debiera ser la educación mexicana, Jesús Reyes Heroles establece una relación dialéctica entre ésta y la historia nacional: “En México partimos de una concepción histórica de la educación, pues nuestra historia nos da lo fundamental de su contenido, e igualmente partimos de una concepción educativa de la historia, dado que ésta es principio de enseñanza, de medio educar”. De aquí la importancia de la enseñanza de la historia.

La filosofía educativa de Jesús REYES HEROLES se sustenta en los principios doctrinarios del Artículo 3° Constitucional. De ellos, destaca su concepción de “humanismo social y revolucionario”; dotando así su pensamiento educativo de un contenido humanista, lo que explica  la férrea defensa que hace de este artículo, frente a quienes han luchado permanentemente por modificarlo a favor de sus intereses particulares y no, necesariamente, a favor del pueblo mexicano.

JESÚS REYES HEROLES se propuso llevar a cabo una transformación a fondo de la educación pública en México, al grado que anuncia la puesta en marcha de lo que llamó Revolución Educativa: “Se llama Revolución Educativa porque, como es sabido, una revolución destierra abusos pero también cambia usos, y realmente lo que se pretende con la Revolución Educativa no sólo es desterrar abusos que se han generado en un largo proceso histórico sino cambiar algunos de los usos en la educación popular”.

Advirtió del peligro de considerar a la educación como panacea para resolver los problemas del hombre, entre ellos la desigualdad social. Propone, entonces, una educación social que coordinada con una política social, posibilitara el acceso de los mexicanos a la escuela, en todos los niveles educativos e impulsó la descentralización educativa con la cual se combatirían las desigualdades sociales y regionales, así como las que se presentan entre el campo y la ciudad.

Sostuvo que una buena escuela permitiría la formación de un mejor mexicano, así como la renovación moral de la sociedad  por lo que propuso transformar y mejorar las estructuras escolares y vincularlas con las sociales.

JESÚS REYES HEROLES asigna un papel histórico al magisterio: “Profesionalmente dedicados a influir en el modo de pensar, sentir y comportarse de jóvenes y niños, los maestros deben desempeñar y desempeñan el principal papel en la acentuación de nuestros valores, costumbres, ideas e ideales”.

En el debate actual sobre la educación, bien harían legisladores y estudiosos revisar las ideas de REYES HEROLES  l respecto: concibe la evaluación del aprendizaje en sus dos dimensiones, cualitativa y cuantitativa, como un proceso serio, honesto y justo. Reconoce que los sistemas de evaluación eran obsoletos y poco confiables. Por ello, recomienda una revisión del tipo de exámenes que se aplican en las escuelas de todos los niveles educativos. En concreto, afirma: “Sí creo, como lo dije antes, que el tipo de exámenes que seguimos es anticuado; yo sí aligeraría los exámenes, los modernizaría, pero en el pase automático no creo”. Él no confiaba en éste ni en la autoevaluación o “autocalificación” como él la llama, pues “era un fraude a la nación”. A cambio, recomienda un sistema de evaluación acorde con la naturaleza no sólo de los aprendizajes sino también del perfil de los educandos, como condición para abatir la reprobación y evitar el fracaso escolar.

Jesús Reyes Heroles pugna, asimismo, por una evaluación más cualitativa que cuantitativa. Se inclina porque los exámenes induzcan más a la autorreflexión y al autoaprendizaje que a la memorización. Además, destaca que “Particularmente importante es suprimir el carácter absoluto e inapelable del juicio del maestro en la evaluación de los alumnos”.

Lo que buscaba era evitar la coercibilidad académica del maestro sobre el educando y que se cometieran abusos e injusticias con la evaluación. Para evitar éstas, recomienda: “Hay que tener una segunda instancia, una especie de cuerpo de apelación sobre las calificaciones, integrado en la propia escuela por varios profesores, algún representante municipal y maestros calificadores”. El asunto de la reprobación era responsabilidad de todos y no únicamente del maestro. Jesús Reyes Heroles le otorga un carácter humano a la evaluación y no el de una amenaza permanente para el educando.

Son ideas, entre otras muchas que REYES HEROLES dejó para nuestra reflexión.

 

 

 

 

 

 

Posted: LARL

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